San Andrés Tuxtla, Veracruz.— Empezaba el período del novenario en honor a San José que va del 10 al 19 de marzo, hace un año (2025), en la catedral de San José y San Andrés en San Andrés Tuxtla.
Eran las 5:00 pm del primer día de la novena. Esperaba sentado en la escalinata del templo a que llegará la procesión de algún punto de la ciudad, (con unos días de estar en mi tierra, ¡todo era novedad!, ya que no lograba ubicar los lugares emblemáticos ni sus colonias).
Frente a catedral, tome algunas fotos, mientras la procesión avanzaba para ingresar al recinto sagrado y participar de la Santa Misa de 7:00 pm.
En ese inter me percate que una chica, tomaba fotos muy cerca de mí. Extrañado, ¡sí!, por azares del destino iniciamos breve pero amena charla. Le comenté de mi labor como reportero en un medio de comunicación allá en Cancún, pero que soy originario de San Andrés Tuxtla, ciudad que tenía 20 años de no visitar.
Emocionada, dijo —llamarse Angélica Chapol—, (luego me entere que su nombre completo es Dennisse Angélica Gallegos Chapol). Comentó su temor, cuando le llamaron la atención por tomar fotos durante la procesión. Un breve diálogo, dónde intercambiamos números telefónicos y, empezó a seguir el canal de difusión del medio, cosa que hizo con agrado y una sonrisa picarona, al estar juntos y sentir el calor y su aliento muy cerca, la respiración entrecortada y nuestros corazones latiendo con intensidad.
Después de esa noche y a pesar de los esfuerzos por concertar una cita y conocerla, fue hasta el 19 de abril, la noche de la Solemne Vigilia Pascual, cuando a las 6:00 pm mientras esperaba en catedral, recibí un mensaje de Angélica, comentando que se encontraba en la avenida Niños Héroes, en el punto donde salió la procesión. Esa noche, la Santa Misa, concluyó a la medianoche. Entre el tumulto no logre encontrarla, a pesar del esfuerzo casi sobrehumano, pues no recordaba su rostro.
Luego de mucha insistencia, logramos ponernos de acuerdo para vernos en el parque Lerdo de Tejada. Era la tarde noche del 22 de abril. Cómo siempre, esa tarde, llegué puntual a la cita, eran las 6:00 pm, ya oscurecía. Sentado en una banca antes de cruzar a la catedral, esperé impaciente.
Crucé la calle hacia el recinto sagrado, donde pensaba esperarla, optando mejor cruzar a la heladería y esperar sentado a un costado de conocida zapatería, dónde antes se encontraba la ferretería la Regional.
Una dulce espera en la que, imaginaba su rostro, su perfil, sus grandes ojos, su apiñonada y tersa piel, de pícara sonrisa, ¿cómo sería? Al cabo de un rato, el corazón latía con sobrehumana fuerza, por volver a verla como aquel 10 de marzo, sin recordar su fisionomía, pues solo nos vimos un instante y en penumbras. Al divisar su cercanía, y que alguien me observaba, en la penumbra iluminada por los faroles, la vislumbre en la acera de catedral. Cruce, nos saludamos con un tierno y acalorado beso.
En mi larga estancia en San Andrés Tuxtla, Veracruz, fueron muchos los momentos agradables que pase al lado de gratas compañías, de la familia y de hermosas mujeres, muchas las historias, crónicas, noticias, vividas con intensidad y pasión.
De las viejas amistades y viejos amores con quiénes conviví, en épocas de estudiante, unos se fueron del terruño a buscar nuevas aventuras, mejores oportunidades y un mejor porvenir, otros quizá sigan ahí, pero al paso del tiempo, los rostros se desdibujan de la memoria mientras otros pasaron a mejor vida, y los viejos amores, quedaron enterrados para siempre en el crisol del olvido.
Fueron muchas las aventuras vividas en compañía de personas agradables. Una convivencia con una nueva óptica, la de un periodista que contempla el mundo, desde su ciudad natal que cambia a pasos acelerados. Pero la mejor experiencia convivir con Denisse Angélica Gallegos Chapol. (Konaté Hernández)
https://periodico-sagrada-familia-diocesis-quintana-roo.com/2025/03/11/senor-san-jose-siervo-bueno-y-fiel-pidele-a-jesus-que-aumente-mi-fe/






Comentarios
Publicar un comentario